Sobre mí


Media vida para construirnos y otra media para, si hemos tenido suerte, reconstruirnos sobre el único pilar que quedará en pie, cuando a nuestro alrededor divisemos sólo ruinas: la pasión. Distingo dos tipos de pasiones, la que amamos, también en silencio, y la que sirve de coartada para construir una vida. Estoy licenciada en Ciencias políticas como coartada. Estudié una carrera para que me dejaran en paz y la terminé para poder acceder a una beca de Estudios europeos en Cardiff, Gales. Me especialicé en Relaciones Internacionales para sentirme parte del todo y como por entonces ya éramos europeos, con la misma coartada me marché a vivir unos años a Bruselas, el epicentro de la comunidad europea. Siempre quise que el amor me llevara a alguna parte, así que apenas me di cuenta de que la vida en blanco y negro me asfixiaba, por amor me marché a vivir a Trieste, Londres, Paris…

En aquellas ciudades permanecí varios años, hasta que nació mi pasión verdadera, apenas llegaban los duelos, pero esa es otra historia. Más tarde, me instalé debajo de un faro y allí, en la soledad, descubrí mi pasión verdadera, el lugar del que nacen las palabras. Desde entonces, aunque un día también me fui de ese lugar, la literatura alumbra mi camino. Es en Madrid, donde continuo a hacer lo que más me gusta, hago lo que amo y escucho voces que no me pertenecen. Mi pasión me han llevado a refugiarme en el mundo académico, en la actualidad encuentro la paz en mis estudios de Literatura general y comparada. Mi estatus de estudiante socrática me abriga con la serenidad que le falta al mundo. Escribo novelas, cuento historias, porque es lo que más me gusta hacer, la respuesta es sencilla. A la intimidad de mi pasión sólo llega la música, aunque algunas veces sueñe que puedo tocarla yo misma. Construir con palabras la melodía que va conformando nuestra banda sonora y que dicen tuvo su origen tras una explosión.